Dots. Memories
−58% de abandono en el flujo de creación
- Rol
- Product Designer
- Ámbito
- Product Design · UX/UI · Research · Branding
- Plataforma
- iOS · Android
- Usuarios
- +5 millones
Problema
¿Cómo pasamos de compartir fotos a ayudar a las personas a conservar recuerdos?
Dots.Memories nació muy vinculada a las bodas: una forma de compartir las fotos de un día especial sin comprimirlas, perder calidad ni depender de WhatsApp o de la galería de cada invitado.
Con el tiempo, el producto empezó a explorar una necesidad más amplia: no solo compartir fotos, sino conservar los recuerdos importantes de una vida.





Research
Los padres y madres son quienes más quieren conservar
Queríamos entender qué hacía que un recuerdo fuese realmente valioso y qué impedía a las personas conservarlo de una forma más significativa.
Entre los distintos perfiles investigados, los padres y madres mostraron una necesidad especialmente clara y una mayor motivación para conservar sus recuerdos a largo plazo.
Dirección estratégica
Convertir esos recuerdos en una historia que se pueda conservar
Insight 01
Añadir de qué parte del research sale y sobre qué perfil.
Hacemos miles de fotos. Casi nunca volvemos a ellas.
Seleccionar fotografías era una de las partes más pesadas del proceso. Muchos usuarios habían empezado álbumes anteriormente, pero no los habían terminado por falta de tiempo.
Qué decidimos Generar el Dotbook automáticamente en vez de pedirle al usuario que seleccionara y compusiera.
Insight 02
Añadir de qué parte del research sale y sobre qué perfil.
Los padres quieren controlar quién accede a los recuerdos de sus hijos.
La privacidad se convirtió en una parte fundamental de la experiencia.
Qué decidimos Un panel de control de privacidad con permisos, y bloquear las capturas de pantalla.
Insight 03
Añadir de qué parte del research sale y sobre qué perfil.
Un recuerdo no siempre cabe dentro de una fotografía.
El valor emocional no estaba únicamente en la imagen, sino también en lo que ocurrió, quién estaba allí, lo que alguien dijo o cómo se vivió el momento.
Qué decidimos Llevar el vídeo al papel con un QR sobre la página, en vez de imprimir un fotograma.
Diseño
Convertir recuerdos en un libro sin convertirlo en un editor
Querían el libro. No querían hacer el libro.
Guardar recuerdos digitalmente era solo una parte de la experiencia. Queríamos que Dots pudiera convertir esos recuerdos en algo físico: un libro que pudieras tocar, guardar y volver a abrir años después.
Crear un fotolibro tradicional requiere seleccionar, ordenar, recortar, componer y decidir qué entra y qué no. Queríamos convertir los recuerdos digitales en un libro físico sin convertir la creación en un editor complejo.
Flujo de creación del Dotbook. Desde la página de producto se elige el tipo de portada. La portada de lino pasa directamente a color; la portada impresa añade antes un paso de diseño. El color forma parte de cada camino, porque la gama que se muestra depende del tipo de portada. A partir del tipo de papel los dos caminos comparten los mismos pasos: tipo de papel, edición de portada, selección de rango de fechas, validación en galería, generación de Dotbook y preview.
Restricciones
El producto físico introducía restricciones invisibles para el usuario
El reto no era únicamente diseñar un editor.
Había que conectar dos mundos con reglas muy diferentes. En lugar de trasladar esa complejidad directamente a la interfaz, la convertimos en reglas del producto.
El objetivo era que el usuario pudiera crear un libro sin tener que entender cómo se fabrica.
Un ejemplo. Un Dotbook se fabrica por pliegos, con un máximo de doce fotos en cada uno. El usuario nunca ve esa regla: al añadir fotos, la app le dice que se dividirán en dos pliegos y que las reparte ella. La restricción de imprenta deja de ser un requisito que cumplir y pasa a ser un aviso de lo que va a ocurrir.







Análisis
Pedir contenido cuesta más que pedir una decisión
Lo que parecía razonable en diseño y desarrollo generaba fricción en uso real.
Movimos la personalización a un momento en el que el usuario ya había entendido el valor del producto: en los pasos donde tenía que aportar contenido, la caída en el funnel era muy superior a la de los pasos donde solo tenía que elegir.
−58% de abandono, concentrado en la selección y el recorte de portada
−58% en los pasos donde el usuario tenía que aportar contenido
⚠ Revisar dato en los pasos donde solo tenía que elegir
Reflexión
Lo que considerábamos importante no siempre lo era para el usuario
Trabajé en un producto que se mueve entre dos mundos: una experiencia digital que debe sentirse sencilla y un producto físico lleno de restricciones que el usuario no debería tener que entender.
No siempre se trata de dar más opciones, sino de introducirlas en el momento adecuado.
Este proyecto también cambió mi manera de entender el papel del diseñador dentro de un producto. Entré trabajando sobre interfaces y terminé involucrada en investigación, branding, sistemas, flujos, métricas, producción editorial y colaboración con desarrollo.
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